miércoles, 14 de octubre de 2015

REFLEXIONES DEL DILEMA ETICO

La aproximación dilemática, conocida con el nombre genérico de Teoría de la Elección Racional, supone que todo problema ético ha de tener una y sólo una solución razonable que puede alcanzarse con la metodología correcta. Los problemas éticos, desde esta perspectiva, pueden reducirse a problemas técnicos (la perspectiva dilemática tiene un carácter tecnocrático, es decir, entiende que es posible reducir todos los problemas éticos a otros no éticos). Esta mentalidad nació hace algunos siglos, con el descubrimiento de las principales leyes dela probabilidad: su tesis es que una decisión es lógica y éticamente correcta cuando coincide con el curso de acción de más alta probabilidad o que tiene mayor posibilidad de éxito. Esta sería la única decisión racional y correcta (Gracia 2000 23-24). Según esta aproximación, siempre que se nos presenta un dilema sabemos que no hay más que dos soluciones posibles, ambas opuestas e incompatibles entre sí; sólo una puede ser correcta, pero no sabemos cuál.

Si analizamos el dilema ético, podríamos preguntarnos si me piden dinero estoy dispuesto a dar?

Dar dinero a una persona que pide en la calle es un acto solidario pero a veces dudamos de dónde va a acabar nuestra aportación económica. Si se trata de personas con discapacidad psíquica o adicción al alcohol, surgen más dudas aún sobre si tiene sentido una moneda suelta. Los partidarios de la ayuda piensan que más vale pasarse de buenos que de egoístas, aunque no puedan darle algo a todos los indigentes que encuentran.



Aunque hay algunos que creen que los limosneros son típicamente personas que se encuentran cerca o por debajo de las distintas líneas de pobreza, una hipótesis alternativa es que pedir limosna es una mejor fuente de ingresos que un trabajo formal. De entre las personas que piden limosna, casi la mitad dice gustarle lo que hace y hasta rechazan dinero a cambio de contestar unas preguntas durante 20 minutos, argumentando que podrían ganar mucho más en ese tiempo. Esto último puede ser interpretado como una medida del ingreso esperado por hora de los limosneros. 



Según UNICEF, unos 19.000 niños menores de cinco años mueren todos los días por causas fácilmente evitables relacionadas con la pobreza, como la desnutrición, la diarrea y la neumonía. Salvar una vida puede ser tan fácil como donar dinero a una organización fiable a través de internet. ¿Será posible que, al escoger gastar nuestro dinero en cosas prescindibles (como ropa cara, vacaciones, conciertos, perfumes, coche nuevo), estemos dejando morir a personas que podríamos salvar?




Thomas Pogge, filósofo en la Universidad de Yale, opina que no estamos libres de responsabilidad en lo que se refiere a la pobreza mundial. En sus escritos argumenta que la pobreza extrema es causada y perpetuada en gran parte por las normas internacionales que imponen los países desarrollados a los países más pobres. Los países ricos establecen las reglas del comercio y las finanzas internacionales que agravan la pobreza. Estos gobiernos son elegidos y financiados por nosotros, los ciudadanos de países desarrollados. Aún peor, los ciudadanos de los países ricos nos beneficiamos de la pobreza global. No hay más que pensar en los precios baratos que pagamos por bienes que son producidos en condiciones cercanas a la esclavitud en países pobres. ¿Qué se puede hacer al respecto? Habría que evitar beneficiarse, en la medida de lo posible, de la injusticia. Es importante oponerse a las políticas opresivas respaldadas por nuestros gobiernos, organizarnos en colectivos para exigirles a nuestros gobiernos que actúen de manera ética a nivel internacional, y en lo privado, tratar de compensar a los habitantes más vulnerables de nuestro planeta por los muchos daños que les causamos indirectamente. Si bien quizá lo más importante sea transformar las estructuras internacionales y nacionales que crean y perpetúan la pobreza, mientras nos acercamos a ese ideal que sin duda es díficil de alcanzar, una manera de compensar a los más pobres de manera inmediata es a través de donaciones privadas. Aunque no sean una solución estructural, las ayudas económicas salvan vidas, mejoran comunidades, solucionan problemas importantes en contextos limitados. Si tus ingresos te permiten vivir con relativa holgura, es probable que esté en tus manos salvar a cientos de personas a lo largo de tu vida.



Si bien los argumentos citados parecen suficientes para decidirse a donar, no está de más mencionar que la evidencia empírica sugiere que la generosidad tiene el afortunado efecto secundario de incrementar el bienestar de quienes gastan su dinero en otras personas. Como señala el investigador Micheal Norton en su conferencia TED sobre el tema, el dinero sí que puede comprar la felicidad, pero para ello hace falta gastarlo en los demás.





SEGÚN LA BIBLIA


RESPONSABILIDAD ANTE DIOS Esto incluía el diezmo y la ofrenda a Dios de los primeros frutos de la cosecha (Exodo 23:14-19). Levítico 25:23 es un recordatorio de que en última instancia Dios es el dueño de la tierra y el que tiene la autoridad sobre cómo debe utilizarse: ‘La tierra no debe venderse a perpetuidad: la tierra es mía, y ustedes sólo están de paso por ella como huéspedes míos’.


 ■ RESPONSABILIDAD ANTE OTROS Esto incluía darle a los pobres la posibilidad de recoger las espigas que habían quedado de la cosecha (Levítico 23:22) y de beneficiarse de los diezmos (Deuteronomio 14:28-29, 26:12) durante ciertos años. Para evitar el enriquecimiento de algunas personas a costa de otras, Dios no permitía que la tierra se vendiera de manera permanente. En vez de esto, durante el año del jubileo (cada 49 años) la tierra que se había vendido debía devolverse al dueño original. Esto aseguraba que las generaciones futuras tuvieran acceso a la tierra. También significaba que el precio de la tierra bajaba a medida que se acercaba el año del jubileo, para que nadie pudiera aprovecharse del comprador (Levítico 25:14-17). Basado en Living as the people of God (1983) por Christopher Wright, IVP



NUESTRA ACTITUD HACIA EL DINERO


El trato que le damos a nuestras posesiones es un reflejo de nuestro compromiso con Dios. Dios se fija no tanto en qué es lo que tenemos sino más en nuestra actitud hacia lo que tenemos. Por ejemplo:

■ El décimo mandamiento es ‘No codiciarás’ (Exodo 20:17), pero nos encontramos comparando nuestra situación con la de otros. Con frecuencia nos valoramos unos a otros antes que nada en términos de los bienes materiales que tenemos.

■ Nuestra actitud hacia el dinero afecta mucho nuestra relación con Dios. En Deuteronomio 8:10-14, a Dios le preocupa que nuestra codicia de bienes materiales nos llene de orgullo y nos lleve a olvidarnos de Dios y de su bondad hacia nosotros. Esto se refleja en Proverbios 30:8-9, ‘…no me hagas rico ni pobre; dame sólo el pan necesario, porque si me sobra, podría renegar de ti y decir que no te conozco; y si me falta, podría robar y ofender así tu divino nombre.’

■ El Nuevo Testamento nos anima a cuidarnos del afán por las riquezas. Jesús no dijo que estaba mal ser rico, pero tuvo mucho que decir en cuanto a prioridades y actitudes hacia el dinero que tenemos. Por ejemplo, Jesús nos dice que nos cuidemos de la avaricia
(Lucas 12:15).
Bibliografía

Singer, Peter. Salvar una vida. Katz, 2012.

Pogge, Thomas. La pobreza en el mundo y los derechos humanos. Paidós Ibérica, 2005.



martes, 29 de septiembre de 2015

DILEMA ÉTICO.

ÉTICA Y MORAL

QUE ES LA ÉTICA es la reflexión teórica sobre la moral. Es el hecho real que se da en la mentalidad de algunas personas, es un conjunto de normas a saber, principio y razones que un sujeto ha realizado y establecido como una línea directriz de su propia conducta.  La ética es un conjunto de normas que un sujeto ha esclarecido y adoptado en su propia mentalidad.



QUE ES LA MORAL es el conjunto de principios, criterios, normas y valores que dirigen nuestro comportamiento. La moral nos hace actuar de una determinada manera y nos permite saber que debemos de hacer en una situación concreta. Es como una especie de brújula que nos orienta, nos dice cuál es el camino a seguir, dirige nuestras acciones en una determina dirección. La brújula nos indica el camino. En la vida hay que intentar no perder el norte. La moral es un conjunto de normas que una sociedad se encarga de transmitir de generación en generación


Cuando analizamos la realización de una “acción moral” como, por ejemplo, ayudar a una persona agredida, descubriremos una serie de conceptos que están interrelacionados tales como: “normas”, “responsabilidad”, “valores”, “obligación”. Veámoslo: el análisis de la acción moral “ayudar a una persona agredida”, nos revela, en nuestro comportamiento, el valor del respeto a la integridad física o psíquica de las personas, la obediencia a la norma moral “las personas debemos ayudarnos entre nosotras”, la obligación de cumplir tal norma porque valoramos positivamente este tipo de comportamiento y nuestra responsabilidad de evitar las agresiones en la medida de nuestras posibilidades.





Cuando analizamos una acción moral podemos diferenciar en ella los siguientes elementos:

El motivo (¿por qué lo hago?) que nos mueven a actuar. Para que nuestra acción sea moral, el motivo ha de ser consciente.

La intención (¿para qué lo hago? que tenemos, el resultado que pretendemos conseguir, es decir, el fin que buscamos. La conciencia del fin y la decisión de actuar hacen que las acciones morales sean voluntarias (las hacemos porque así lo hemos decidido).

Los medios (¿cómo lo hago?) que debemos emplear para conseguir el fin deseado. La elección de los medios debe tener en cuenta que “el fin no justifica los medios”.

El resultado (la realización de la acción) y las consecuencias (cómo afecta nuestra acción a las personas que nos rodean) ¿Qué consigo al hacerlo?



POSTURAS ÉTICAS SEGÚN



La ética de Aristóteles tiene un fin que se resume en la búsqueda de la felicidad. Para algunos, la felicidad consiste en los placeres; para otros, en las riquezas; pero el hombre sabio la busca en el ejercicio de la actividad que le es propia al hombre, es decir, en la vida intelectiva. Ello no excluye el goce moderado de los placeres sensibles y de los demás bienes, con tal de que no impida la contemplación de la verdad. Sobre esta base desarrolla Aristóteles el concepto de virtud. La virtud consiste en el justo medio. Lo que quiere dar a entender es que el actuar del hombre debe estar regido por la prudencia o regla recta. Hay dos modalidades de virtud: las dianoéticas (que se refieren al ejercicio de la inteligencia) y las éticas (que se refieren a la sensibilidad y los afectos). Todas las virtudes son hábitos que se adquieren por medio de la repetición. La virtud por excelencia es la justicia, la cual consiste en el acatamiento de las leyes y en el respeto a los demás ciudadanos.




Ser ético según Sócrates consiste en dejarse y guiarse por la razón, en torno a lo que esté bien y renunciando a lo que está mal.

Ser ético significa encontrar la felicidad sólo si se actúa en conformidad con las propias convicciones; de allí que ser feliz consiste en ser ético, es entonces saber lo que está bien y en conformidad con ese saber hacer el bien. Pues no hacer el bien significa ser infeliz o no ser ético.





La ética para Platón es que el alma humana está compuesta por tres elementos.
1.    Intelecto
2.    Voluntad
3.    Emoción


Cada uno de los cuales poseen una virtud específica en la persona buena y juega un papel específico. La virtud del intelecto es la sabiduría, o el conocimiento de los fines de la vida, la de la voluntad es el valor, la capacidad de actuar y la de las emociones es la templanza o el autocontrol.

CONCLUSION

Según Aristóteles sólo son morales las acciones en las que se puede elegir y decidir qué hacer. En cambio, no son morales ni inmorales las acciones padecidas, compulsivas o forzosas. Lo que es moral es la acción que depende de la voluntad, si se actúa de modo correcto. ¿Cuándo se actúa correctamente? La forma correcta de actuar depende del ámbito de acción (dianoético o intelectual, ético o moral) y en parte está pautada por las costumbres de la comunidad a la que se pertenece (si la comunidad es éticamente sana, algo que supone Aristóteles para el mundo griego quizá de modo acrítico) y se aprende con la educación. Cuando se actúa de acuerdo con estas pautas, se vive bien y se es virtuoso.

Como seres humanos día a  día nos  enfrentamos  a situaciones en las cuales se pone en juego  la moral y la ética, nuestros comportamientos y actitudes son el fiel reflejo de cómo estamos de principios y valores, ellos son la guía de nuestro actuar diario.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

Gough, Ian (2007) El enfoque de las capacidades de M. Nussbaum: Un análisis comparado con nuestra teoría de las necesidades. Disponible en: http://otrodesarrollo.com/desarrollohumano/GoughEnfoqueCapacidadesNusbaum.pdf

Hoyos, Guillermo. (1995) Ética comunicativa y educación para la democracia. Revista Iberoamericana de educación, Número 7 Enero - Abril. Disponible en: http://rieoei.org/oeivirt/rie07a03.pdf

Varó P. Ángels. (s.f) ¿Qué es la ética? Disponible en: http://www.nodo50.org/filosofem/IMG/pdf/etica1c.pdf

Cortina, Adela. (2013) Capítulo 7 “Profesionales no solo técnicos” del Libro ¿Para qué sirve realmente la ética? España. Espasa Libros S.L.U. Disponible en: http://cursoslibres.usac.edu.gt/wp-content/uploads/2014/08/Para-Qu%C3%A9-Sirve-Realmente-La-%C3%89tica-Adela-Cortina.pdf